COLUMNA CONJETURAS – Se opaca la estrella de Acosta Naranjo

 

En la reciente reunión plenaria de la fracción parlamentaria del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en la Cámara de Diputados en San Lázaro le pasó la aplanadora de los diputados seguidores de los “chuchos” de Nueva Izquierda al Dip. Guadalupe Acosta Naranjo al separarlo del cargo como vicecoordinador de la bancada perredista que venía ejerciendo desde el 2015.

Con este golpe político prácticamente quedará fuera de toda negociación  en los altos círculos del poder político en nuestro país por lo que todo hace suponer que se inicia el declive de su carrera que iniciara en el ámbito nacional allá por el año 2000 cuando arribó a la Ciudad de México y que bajo el padrinazgo de Jesús Ortega, Jesús Zambrano y Carlos Navarrete a lo largo de década y media ocupara la secretaría general, la presidencia nacional interina de su partido, diputado federal por primera vez y desde esa posición ocupara la presidencia de la mesa directiva en aquella legislatura. Además fue uno de los principales artífices en representacion del PRD del “Pacto por México” en donde fueron negociadas las 7 reformas estructurales del presidente Enrique Peña Nieto.

De acuerdo a una versión proporcionada a este columnistas por el dirigente estatal del PRD, Mtro. Francisco Javier Castellón Fonseca “los chuchos” violentaron el reglamento interior de la fracción parlamentaria ya que antes de elegir al nuevo coordinador y vicecoordinador tiene que consultarse al pleno de los diputados si se acepta o no la reelección. Simplemente los diputados de la corriente de Nueva Izquierda (NI) impusieron su aplanadora. “le pasaron factura los “chuchos” a Guadalupe Acosta Naranjo por el hecho de haber dimitido a esa corriente y formar la de los “Galileos” que él encabeza”, acotó el dirigente perredista.

Al inquirírsele de cuáles fueron las causas que motivaron la separación del diputado Guadalupe de la corriente nueva izquierda aseveró el ex senador de la republica que la ruptura vino pocos meses antes de las elecciones estatales en el 2016  porque el diputado Acosta Naranjo se inconformó ante la imposición de los “chuchos” de los candidatos a gobernador en los estados de Oaxaca y Chihuahua; él era de la opinión que debería hacerse una alianza con el PAN para asegurar el triunfo electoral en esas dos entidades. Por tales razones le cobraron factura al quitarlo de la vicecoordinación. “Se la tenían guardada”.

Este argumento me parece inverosímil dado que Acosta Naranjo es un político muy pragmático y que se adecua a las coyunturas políticas del momento con mucha facilidad sobre todo cuando se trata de sacar raja política más allá de los principios ideológicos.

Si Acosta Naranjo pensó que creando la corriente de los “Galileos” por él lidereada estaría en condiciones de negociar posiciones políticas al interior del PRD esta vez le falló su cálculo. Con 40 consejeros nacionales, 10 diputados federales y varias direcciones estatales no es fuerza suficiente para negociar pedazos de poder en la estructura política nacional del Partido del Sol Azteca; es más ni siquiera le hizo mella a la corriente de los “chuchos” que continúan siendo la fuerza hegemónica de ese partido.

Sorprende que Acosta Naranjo se queje que lo mayoriquearon cuando su ascenso a las altas esferas de poder en ese partido fue partícipe de esas mismas triquiñuelas.

El legislador nayarita se la creyó que brillaba con luz propia. Bastó que sus anteriores protectores al sentirse traicionados le propinaran un manotazo para bajarlo de la nube. Ahora tendrá que remar contra corriente.

La segunda prueba que tendrá que enfrentar Guadalupe Acosta a corto plazo es la consolidación de la alianza electoral con el Partido Acción Nacional (PAN) en las elecciones a gobernador del año próximo en Nayarit.

Si bien los comités estatales tienen cierta independencia de aliarse con alguna otra organización o de apoyar a un candidato a gobernador que no sea perredista, en esta lucha interna en contra de los “chuchos” podría ser obstaculizado en la implementación de su política de alianzas, tal y como ocurrió en las elecciones estatales del 2014 cuando la dirección nacional del PRD no dio su anuencia para aliarse con el PAN, por lo que su comité directivo estatal se vio obligado a realizar una alianza de facto.

Estaremos atentos de cuál será el desenlace final de la carrera política de Acosta Naranjo, más aun cuando el PRD va en picada electoral…

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