Si no ganamos, «nunca verás a otro republicano” en la presidencia: Trump

 

Nueva York. Donald Trump es el último grito de un Estados Unidos blanco y anglosajón que se está acabando al surgir un país donde los blancos próximamente pasarán a ser solo otra minoría más y donde este año los políticos enfrentan al electorado más diverso en la historia del país.
La retórica anti-migrante de Trump y sus aliados ha marcado este ciclo electoral durante más de un año. Pero el ala ultraderechista del Partido Republicano y su abanderado presidencial sí tienen razón en que este momento representa el fin del país que ellos identifican como el suyo. La consigna de la campaña de Trump es una invitación al pasado: “Hagamos América grande de nuevo”.
El propio candidato lo expresó claramente a fines de la semana pasada: “Creo que esta será la última elección en que los republicanos tienen una posibilidad de ganar porque habrá gente fluyendo a través de la frontera, habrá inmigrantes ilegales entrando, serán legalizados y podrán votar y una vez que eso suceda ya te puedes olvidar de todo”.
En la entrevista con la cadena Christian Broadcasting Network advirtió que “si no ganamos esta elección, nunca verás a otro republicano” en la presidencia.
Otros conservadores anti-migrantes han hecho este argumento de varias maneras, algunos más sutilmente, otros explícitamente.
Michelle Bachmann, ex representante federal quien brevemente fue candidata presidencial republicana en 2012, comentó a la misma cadena cristiana que “si ves los números de la gente que vota y vive en el país y los que Barack Obama y Hillary Clinton quieren traer a este país, esta es la última elección donde tenemos aún una oportunidad para votar por alguien que defenderá los principios morales de Dios. Es esta”, reportó The Guardian.
Asusta a los conservadores blancos y el Partido Republicano que, en 2016, el electorado estadunidense será el más diverso racial y étnicamente en la historia.
Casi uno de cada tres ciudadanos con derecho al voto será latino, negro, asiático o de otra minoría, según Pew Research Center. En gran medida esto ha sido impulsado por el crecimiento del electorado latino.
A la vez, casi 59 millones de inmigrantes han llegado a Estados Unidos durante los últimos 50 años llevando a que la población inmigrante total de este país llegue a 14 por ciento de la población nacional, reportó el Pew el año pasado (el total de la población inmigrante hoy día es de 45 millones —un número más bajo que los 59 millones que murieron o regresaron a sus países.
Si persisten las mismas tendencias, se proyecta que los inmigrantes y sus descendientes representarán 88 por ciento del incremento de población estadunidense entre 2015 y 2065, cuando llegarán a numerar 103 millones de una población total de 441 millones.
Los inmigrantes tienen que ser ciudadanos para votar, y los que ingresan hoy día están muy lejos de poder ejercer ese derecho. Pero investigaciones muestran que desde los años noventa los votantes nacidos en el extranjero han votado cada vez más por el Partido Demócrata.
Aunque Trump y sus aliados se han enfocado en los mexicanos y latinoamericanos, los que representan en su conjunto 39 por ciento del voto inmigrante, los asiáticos son casi 37 por ciento de ese voto.
Sin embargo, eso no mejora las cosas para los republicanos ya que este último grupo comparte con los latinoamericanos el desprecio hacia Trump y su partido. Más aún, Asia ahora ha superado a América Latina (incluyendo México) como la fuente más grande de nuevos inmigrantes a Estados Unidos.
De hecho, el Pew Hispanic Center reporta que los latinos representarán 40 por ciento del crecimiento del electorado dentro de las próximas dos décadas, de 27.3 millones hoy día a 40 millones en 2030. En las elecciones de 2012, los latinos eran 10 por ciento del electorado nacional; para el 2016 se calcula que serán 11.9 por ciento del electorado (o sea, los que tiene derecho al voto). Si estas tendencias continúan, este porcentaje podría duplicarse antes de 2040.
Por cierto, las amenazas antimigrantes de Trump están motivando que más inmigrantes naturalizados se empadronen, reportó recientemente el Washington Post. El Pew Hispanic Center calcula que entre 2012 y 2016, 1.2 millones de inmigrantes adultos se naturalizaron.
Agrupaciones latinas como el Proyecto de Educación y Empadronamiento del Votante del Suroeste (SVREP), entre otras, impulsan campañas de empadronamiento de estos inmigrantes con derecho al voto, usando precisamente el muro fronterizo de Trump para motivarlos.

Otras caras de EU

Mientras tanto, las proyecciones de los cambios demográficos indican que para 2055, Estados Unidos se volverá un país de minorías, o sea, los blancos ya no representaran más del 50 por ciento de la población. Eso es un cambio sísmico que ya se está manifestando en algunos estados y ciudades (Los Ángeles y Nueva York, entre otras) donde los blancos ya no son una mayoría.
Ante estos cambios, el mensaje demagógico de Trump y sus aliados de que “ellos” se están robando a “nuestro” país ha cobrado resonancia entre algunos sectores, bases ultraderechistas y partes de la clase media baja y obrera blanca en este país.
Al criminalizar a los inmigrantes, o los que se parezcan a inmigrantes, los ha convertido en los “enemigos”, lo cual ha generado elogios de partidarios del Ku Klux Klan y “grupos de odio” racial.
Sin embargo, algunos de los más vulnerables en este país, los inmigrantes indocumentados y sin derechos, rehúsan esconderse y rehuir de esta ofensiva política en su contra.
“Sr. Trump, no le tenemos miedo. Todos necesitamos vivir con derechos y ningún humano es ilegal. Hasta las mariposas monarca tienen el derecho de viajar. Los niños no deben de ser traumatizados por las palabras de Trump, quien genera tanto odio… Como dicen en mi país: me voy a comer un taco de trompa”, declaró Myrna Lozano, integrante de la Nueva Coalición de Santuario de Nueva York.
Otros en el mismo acto en la histórica Iglesia Judson este lunes,
Hay otros, como Liz Cortes y Juan Carlos Ruiz, organizador comunitario, quienes afirmaron este lunes en la histórica Iglesia Judson, que “rehusamos ser vistos como criminales” y quienes, por medio de actos de resistencia cotidianos en todo el país, denuncian el “odio, racismo y xenofobia que tanto daña a nuestras comunidades”, además de recordar y advertir – que ellos son los que representan el futuro de Estados Unidos.

http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/09/13/201csi-no-ganamos-esta-eleccion-nunca-veras-a-otro-republicano201d-en-la-presidencia-trump

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