COLUMNA LA GUILLOTINA – TRANSPORTE PÚBLICO

 

“Una pareja de ancianitos fue atropellada por una unidad del transporte público en la capital del estado de Nayarit (Tepic). Las autoridades de rescate informaron que el esposo falleció, mientras que la mujer resultó con heridas y sigue bajo observación médica.
Filomeno Hernández Casa, de 80 años, y Carmen Padilla Nieves, de 78, estaban juntos en la esquina de las calles Veracruz e Hidalgo de la zona Centro, cuando un camión urbano de la ruta 24 arremetió contra ellos”.
Lamentablemente cada vez son más frecuentes este tipo de noticias, donde la desgracia invade hogares nayaritas a causa de la falta de precaución y/o valemadrismo de los choferes del transporte público, que sin importar la seguridad del usuario y del peatón, andan como locos por las calles de nuestra ciudad violando los reglamentos de tránsitos “a tiro por viaje”.
Y es que no hay día en la que el ciudadano se queje del mal servicio que dan en nuestra ciudad capital los transportistas. Sean camiones urbanos o taxis, todos parecen estar cortados con la misma tijera y esto cada día se vuelve más insoportable. Los taxistas, cobrando los cortes al precio que a ellos se les antoja y hasta queriendo golpear al pasaje que no “afloja” la tarifa arbitraria que ellos imponen, tal como le sucedió a una de mis compañeras de trabajo, que estuvo a punto de ser golpeada por un taxista de Xalisco, simplemente por no estar de acuerdo en la abusiva tarifa que le cobraba por una “dejada”.
De hecho, en días pasados comentamos en nuestra página de facebook (https://www.facebook.com/javier.duranluna), lo siguiente:
“¿Quién les pone un alto a los conductores de los camiones de la ruta Villas y Jazmines que no levantan a los estudiantes del CECYTEN? Aunque vengan pasajeros que piden su parada ahí, ellos se pasan unos 30 metros y cuando los estudiantes corren para subirse, los choferes aceleran la marcha y se burlan de ellos”.
Fiel a su costumbre, de manera casi inmediata, el director de tránsito del estado, licenciado Agustín Flores, contestó y dijo que tomaría cartas en el asunto.
Sin embargo, los abusos continúan y a diario somos testigos de conductas que van en detrimento del usuario, quien es el que al final de cuentas le toca bailar con la más fea.
¿Por qué no hacer una verdadera vigilancia y regularización del transporte público?
¿A quién beneficia el caos que existe en nuestro estado en materia de transporte público?
¿Es cierto que la mayoría de camiones del servicio público son ya propiedad de algunos servidores públicos del gobierno del estado y que esa es la razón por la que hacen lo se les pega la gana sin que nadie les pueda decir algo?
Algunas de las conductas más recurrentes de los conductores son:
Escuchar música de banda y narcocorridos a todo volumen. Venir hablando y texteando en el celular. Salidas de sus rutas a tempranas horas de la tarde. No levantar a los estudiantes en la tarde-noche y dejarlos abandonados a su suerte. Jugar carreritas y mentarse la madre a pulmón abierta con sus compañeros en su loca carrera por ganarse el pasaje. Manejar de forma extrema poniendo en riesgo la vida del pasajero. Pasarse los semáforos en rojos y no respetar el cruce del peatón. Venir fumando en el camión y con su “conquista” a un lado de ellos, entre otras muchas cosas.
Es mucho el trabajo que se tiene que hacer para meter en cintura a los prestadores del servicio público del trasporte. Es más, no es solamente el conductor del camión el responsable de todo lo malo en este rubro, lo son también aquellos que se ostentan como dueños de los permisos y que son quienes en realidad obligan a los choferes a manejar de forma acelerada, porque si no llegan a tiempo a las zonas de checado, se les castiga. Incluso, me ha tocado escuchar a conductores que dicen que sus “patrones los dejan sin trabajar hasta una semana por el hecho de que no llegan a tiempo a checar su horario y porque entregan mucha venta de estudiantes”.
Otra cosa que ha permeado en los trabajadores del volante para burlarse de la autoridad, es el hecho de que al ser denunciados por algún tipo de abuso o cualquier tipo de infracción, tránsito les hace una boleta de sanción que en ocasiones alcanzan los 5 mil pesos, pero a la hora de pagar, los mismos choferes platican que con 200 pesos arreglan el problema y por lo mismo, es que no les preocupa seguir con esas actitudes de rebeldía frente a la autoridad que se ha visto rebasada por no poner orden en este rubro.
Ha habido varias muertas en Tepic por culpa de los choferes del transporte público, hasta el momento, no se sabe si esas personas recibieron el castigo que se merecían. Pero lo realmente importante, es legislar o buscar alternativas idóneas para que tengamos un mejor transporte público y que los ciudadanos no corramos el riego de morir aplastado como Filomeno y su esposa.
Mi correo: guillotinakora@yahoo.com.mx

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