DESDE LAS JARRETADERAS DE BAHÍA DE BANDERAS – Nuevo panorama político electoral

 

Con el madruguete que dio la semana pasada el señorito Antonio “Toñito” Echevarría García apoyándose en la mayor parte de la dirigencia del PAN en Nayarit, quedó claro que ese grupo, encabezado por Ramón Cambero y El Lobo Valenzuela, no está dispuesto a jugar limpio ni permitir que otro aspirante se convierta en su abanderado a la gubernatura en el proceso electoral de 2017.
El mensaje del madruguete tiene dos destinatarios, uno es el alcalde de Tepic con licencia, Polo Domínguez, y el otro es el PRD. A ambos ya no les queda de otra: si aceptan a “Toñito” como candidato a gobernador, habrá alianza; si no lo aceptan, el PAN se irá solo, sin alianza electoral.
No hubo negociaciones entre los diferentes grupos panistas ni con el PRD, PT y MC como se había manejado durante años, para la designación del candidato de una eventual alianza electoral, y se recurrió a una de las prácticas más despreciables en la política, el agandalle, el arrebuche, el albazo.
La supuesta justificación para dar el madruguete fue que ya se han hecho varias encuestas por parte del grupo echevarrista, en las que “Toñito” tiene 22 puntos porcentuales de preferencias electorales mientras que Manuel Cota, del PRI, cuenta con 19 por ciento, Navarro Quintero, de MORENA, con 16 por ciento, Polo Domínguez 6 por ciento e Hilario Ramírez “Layín” un 5 por ciento. Así, en base a esas cuestionables encuestas, a los panistas gandallas les parece “lógico” y “natural” que “Toñito” ya sea considerado el candidato de su partido, y que se aguanten los seguidores de Polo, y el PRD, el PT y el MC, que estaban más inclinados a apoyar al alcalde de Tepic que a “Toñito”, porque los trató mejor durante su gobierno en la capital, a diferencia de Toño Echevarría padre y Martha Elena, que han traicionado e insultado de diferentes maneras a la izquierda en general y al PRD en particular.
Lo que no recuerdan (o no quisieron recordar) los panistas es que las encuestas mienten y llevan a decisiones equivocadas, como ocurrió en los procesos electorales de junio pasado en 12 estados de nuestro país, en los que la mayoría de las encuestas realizadas por “prestigiadas” empresas dedicadas a esas tareas daban al PRI el triunfo en 9 entidades y al PAN sólo en tres, lo que no ocurrió, porque el día de la elección los resultados fueron muy diferentes y el PRI perdió 7 gubernaturas.
También las encuestas y sondeos fallaron en sus predicciones en la pasada elección en Estados Unidos, donde decían que Hillary Clinton ganaría a Donald Trump, que sus estudios “científicos” eran infalibles y que la demócrata lograría la mayoría de los votos electorales.
Así que, si los panistas creen que pueden confiar en las encuestas que mandó hacer “Toñito” Echevarría, corren el riesgo de sufrir las consecuencias, esto es, una estrepitosa derrota en el 2017, misma que empieza a configurarse desde ahora por el desencanto que sufrieron los perredistas de base, aquellos que creían que se haría una alianza amplia y que Polo Domínguez la encabezaría. Ahora, esos perredistas ya voltean hacia MORENA y algunos ya se están sumando a las huestes de Navarro Quintero, cuya eventual candidatura se fortalece cada día más.
En efecto, ahora ha cambiado mucho el panorama electoral, pues sin la alianza PAN-PRD-PT-MC, las fuerzas políticas quedan más parejas, probablemente con el PRI en primer lugar, MORENA en el segundo, el PAN en tercero, y la alianza PRD-PT-MC en cuarto lugar.
POR ÚLTIMO…
También en Bahía de Banderas ha cambiado la situación político electoral a raíz de otro virtual destape, el que ayer realizó el poderoso grupo del alcalde José Gómez Pérez en la Explanada Mariana de San José del Valle. Si los dirigentes estatales y nacionales del PRI leen bien el mensaje, llegarán a la conclusión de que el tricolor no puede ganar en Bahía de Banderas sin tomar en cuenta a Alejandro Regalado Curiel y todo el equipo que le acompaña.
Eso es todo por hoy, nos vemos mañana… DESDE LAS JARRETADERAS.

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