Columna CONJETURAS – Gobierno por la reconciliación nacional

En las últimas tres encuestas de intención de voto a los cuatro candidatos presidenciales publicada en los diarios Reforma, Milenio y El Financiero coinciden que el candidato de la coalición “Juntos Haremos Historia”, Andrés Manuel López Obrador las preferencias a su favor fluctúan entre el 50% y 54%.

En cambio el candidato de la coalición “Por México al Frente”, Ricardo Anaya apenas supera en dos puntos al tercer lugar al priísta José Antonio Meade con un porcentaje del 22% y 24% respectivamente, o sea empate técnico.

Como se ve el mediocre desempeño de López Obrador en los dos debates no le restaron  apoyo ciudadano.

Tiene razón el  ex gobernador priísta Rigoberto Ochoa que Morena podría ser en la próxima década lo que fue el PRI hegemónico. Que la lengua se le haga chicharrón…

Necesario contrapesos al poder presidencial

En un breve análisis prospectivo si se confirma con votos las actuales preferencias electorales el día de la elección presidencial es probable que la alianza “Juntos Haremos Historia”, (Morena, PT y Encuentro Social) encabezado por Andrés Manuel López Obrador tendría mayoría absoluta en las dos cámaras del Congreso de la Unión y cinco o seis de las gubernaturas en disputa así como la mayoría en varios Congreso locales y ayuntamientos de varias capitales de importancia económica.

De obtener López Obrador este inmenso apoyo popular estaría en condiciones de legitimidad para influir desde la instalación del primer periodo ordinario de sesiones de ambas cámaras a celebrarse el 01 de septiembre en la orientación en la política de ingresos y del presupuesto de gasto público para el año fiscal 2019.

A partir de la nueva política hacendaria tendremos una idea del modelo económico y social de desarrollo en el país que implementaría López Obrador en los próximos seis años.

Otra de las preocupaciones justificadas de los sectores productivos del país es sin duda quienes conformarán el gabinete económico de López Obrador. No es suficiente que sean personajes honestos sino que posean capacidad académica, experiencia en el servicio público y sensibilidad social. Además serán ellos los que seguramente reanuden las negociaciones del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos y Canadá en caso que el gobierno de Peña Nieto fracase en las negociaciones en lo que resta de su administración.

Respecto a las propuestas de López Obrador de abrogar las reformas estructurales, energéticas y educativas aun disponiendo de una mayoría en el Congreso de la Unión el nuevo presidente de la república estaría obligado a pactar acuerdos con el PAN o el PRI en tanto que para derogar esas reformas constitucionales necesita la aprobación de 17 Congresos locales.

Como hablo de probabilidades en los resultados electorales el primero de julio el Poder presidencial adquirirá  una nueva dimensión política.

Como no comparto la concentración del poder en un partido hegemónico o en un líder social por carismático que éste sea será necesario el fortalecimiento de los pesos y contrapesos que limiten los excesos del presidencialismo.

Estos contrapesos serán las organizaciones civiles, los medios de comunicación y una ciudadanía más participativa que impacten en el ejercicio del poder público…

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