Columna Conjeturas – El debate, más de lo mismo

El tercer debate entre los 4 candidatos presidenciales, el priísta José Antonio Meade, el panista Ricardo Anaya, el de Morena Andrés Manuel López Obrador y el independiente Jaime Rodríguez “El Bronco” no plantearon nada trascendente.

Al responder a los distintos bloques de preguntas relacionados con desarrollo económico, combate a la pobreza y a la desigualdad, educación, salud, ciencia y tecnología y preservación del medio ambiente respondieron con algunos matices lo mismo que exponen en las plazas públicas, en los millones de spots y que son reiterados a diario por sus voceros de campaña.

Lo que más llamó la atención en ese último debate fue una vez más la andanada de incriminaciones de los candidatos del PRI y del PAN en contra de López Obrador. Ante esta embestida el político tabasqueño simplemente los capoteó como buen torero.

Fue entonces cuando Ricardo Anaya desenvainó la espada en contra del priísta José Antonio Meade y a su jefe el presidente Enrique Peña Nieto a los que acusó de haber acordado con López Obrador un pacto de impunidad; luego, ya en el paroxismo de su acusación de las corruptelas de Peña Nieto y del Sr. Meade prometió que de llegar a la presidencia de México serán procesados penalmente y los meterá a la cárcel.

La reacción del Dr. Meade no se hizo esperar. Le restregó a la cara del enojado Ricardo Anaya que es el primer candidato presidencial que está siendo investigado por presuntos delitos de lavado de dinero y enriquecimiento ilícito y que muy pronto tendrá que responder a la acción de la justicia. Ambos candidatos dieron una exhibición de rudos fajadores y de no ser por la oportuna intervención de los moderadores se hubieran dado hasta con la cubeta.

Según el recuento de un diario nacional en ese debate hubo 36 descalificaciones y 59 propuestas. Los cómo resolverán los problemas brillaron por su ausencia. Estos nos mostraron la poca calidad del último debate.

De acuerdo a la mayoría de los analistas del debate en cuestión independientemente de quien se declare vencedor no variará en mucho las actuales tendencias electorales respecto al primer lugar que hoy ocupa sostenidamente el candidato de morena-PT y Encuentro Social.

Lo que sí es posible es el cambio en la disputa por el segundo lugar. El voto de los indecisos y el llamado voto útil podría favorecer a una u otra coalición encabezada por el PRI y el PAN.

Desde el punto de vista político ocupar el segundo lugar en votación significaría más curules en el Congreso de la Unión y, por ende estaría en mejor posición para negociar con el próximo presidente de México…

La posible nueva geografía política.-De acuerdo al análisis de una encuesta patrocinada por la COPARMEX a la empresa encuestadora “Berúmen y Asociados” la coalición Morena, PT y Encuentro Social ganaría la presidencia de la república con López Obrador; tendría la mayoría simple en ambas cámaras, muy cerca de la mayoría absoluta. De las 9 gubernaturas en disputa ganaría la Ciudad de México, Chiapas, Morelos, Veracruz, Tabasco y Puebla.

El PAN ganaría Guanajuato y Movimiento Ciudadano en Jalisco y el PRI en Yucatán.

Otro dato relevante de esa encuesta es lo que revela el aporte en votos de cada uno de los partidos coaligados en torno a las tres principales fuerzas políticas más importantes en el país.

En la coalición que encabeza Morena sorprende el PT pues aporta el 14% de los votos y Encuentro Social el .5%. La coalición “Por México al Frente” el PRD solo aporta a Ricardo Anaya el 1.5% y el Movimiento Ciudadano el 1%. En la coalición “Todos por México” a su candidato Meade el PVEM le aporta el 2% y el PANAL el 1%.

Como se ve la mayoría de los minis partidos fueron utilizados para jalar financiamiento y spots publicitarios a favor de sus candidatos presidenciales…

Estimado lector: si deseas consultar  sobre los temas de esta columna visítanos en nuestra página http://conjeturas-cruzangulo.blogspot.com/

Comentarios