Columna CONJETURAS – La crisis de la partidocracia

El sostén de un auténtico régimen democrático es cuando existe un robusto sistema de partidos políticos, sólidas instituciones y una permanente participación ciudadana en los grandes temas de la agenda nacional.

Desde la década de los 90´s del siglo XX el régimen presidencialista y nuestro sistema de partidos inició una permanente crisis que ni siquiera la alternancia en el poder presidencial de Vicente Fox hasta el regreso del PRI a Los Pinos logró contener.

Finalmente hizo crisis y el movimiento social lopezobradorista dejó en escombros al antes todo poderoso PRI y al PRD organización fallida de un proyecto de Nación de izquierda-democrática y al blanquiazul debilitado por sus pugnas internas.

El Partido Acción Nacional (PAN) de gran tradición democrática y de civilidad política a partir de su ascenso al poder presidencial que ejerció durante doce años paulatinamente se fue desdibujando sus principios ideológicos y programáticos y en su lugar los grupos empresariales conservadores capturaron los órganos de gobierno interno del partido y en consecuencia el pragmatismo político sustituyó a la doctrina y a la ética pública.

Los tres grandes partidos PRI, PAN y PRD que usufructuaron el poder  durante décadas sucumbieron a sus propias contradicciones internas. A la catástrofe electoral del pasado 01 de julio sobre todo el PRI y el PRD hoy naufragan como barcos a la deriva aunque sus líderes nacionales y estatales se nieguen a reconocerlo.

Por los resultados electorales hasta hoy conocidos así lo confirman. El PRI solo ganó la elección presidencial en Coahuila y en el Estado de México, una fórmula de mayoría en el Estado de Yucatán. Perdió entidades como Jalisco y capitales como Toluca, Pachuca, Ciudad Obregón, Sonora, la mayoría en varios Congresos locales en donde son gobierno y cientos de alcaldías.

El Partido del Sol Azteca (PRD) perdió su mayor arsenal de votos, esto es la Ciudad de México, Morelos, Tabasco y Veracruz en su coalición con el PAN. Así pues el PRD de alcanzar en alianza con el PT y Movimiento Ciudadano su pico más alto del 32% en la elección presidencial del 2012 ahora coaligado con el blanquiazul se derrumbó estrepitosamente su votación calculada de entre el 5% al 6% en la pasada elección. Al igual que al PRI y al blanquiazul  sus bancadas en el Congreso de la Unión son minoría respecto a la de Morena.

Para citar un ejemplo en la cámara baja Morena ocupará el primer lugar, el PAN ocupará el segundo lugar, el PT en tercer lugar, en cuarto lugar Encuentro Social, el quinto lugar el PRI y el PRD hasta el sexto lugar…

Las alianzas fallidas.-En las coaliciones les fue muy mal a los tres otrora partidos políticos más importantes del país.

El PVEM y el PANAL aliados del tricolor aportaron muy escasa votación a favor del candidato presidencial José Antonio Meade. Se estima que el Verde Ecologista aportó solo el 2.5% y el PANAL el 1.5%, es decir los dos sumaron 4% de los votos, esto quiere decir que la militancia del PRI y simpatizantes sufragó el 12.5% que si se compara con la votación de Roberto Madrazo Pintado quien ocupó el tercer lugar en la competencia presidencial en el 2000 la que fue del 22% el tricolor en 18 años perdió alrededor de un 9% de aquella menguada votación.

En el caso de la coalición “Por México al  Frente” el PRD aportó al proyecto presidencial de Ricardo Anaya el 1.5% de votos, en tanto que Movimiento Ciudadano un porcentaje igual o menor a la cifra anterior.

Si la votación efectiva a Ricardo Anaya fue la del 22.5% quitemos el 3% de sus aliados, el blanquiazul obtuvo una votación efectiva del 19.5%, es decir 3.5% menor a la que obtuvo Josefina Vázquez Mota en la elección presidencial  del 2012.

En la coalición “Juntos Haremos Historia” (Morena-PT-Encuentro Social) ocurrió un fenómeno paradójico; a saber: Morena como organización política obtuvo el sufragio del 36% al 38% de la votación total efectiva de la coalición; el Partido del Trabajo  aportó del 14% al 16%; mientras que el Partido evangelista Encuentro Social aportó al candidato de Morena del 0.5% al 1% de los votos. No obstante Encuentro Social dispondrá de una bancada de 55 diputados y 6 senadores.

Y lo que es peor para las coaliciones encabezadas por el PRI y Morena, el PANAL y Encuentro Social podrían perder su registro como partidos políticos nacionales si no alcanzan el 3% del total de la votación emitida.

En cambio Morena capitalizó el enojo interno a las cúpulas dirigentes de esos partidos. Su candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador ganó 5 gubernaturas –Puebla está en suspenso-; la mayoría  de diputados y senadores en las dos cámaras del Congreso de la Unión; de 17 a 19 Congresos locales, las principales capitales y ciudades industriales en el país. En suma, gran parte de la geografía política de México se pintó de color purpura.

¿Será el final de la política de alianzas y el inicio de la recuperación de la identidad ideológica y programática de cada uno de los partidos políticos?..

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