Raza de víboras – Columna PALESTRA, de Gilberto Cervantes Rivera, poeta de Cucharas

 

Que una que otra margarita caiga en terreno fértil. Cuando la tierra, nuestra madre nutricia, elevó la más grande de sus quejas al Gran Arquitecto, lo hacía teniendo conocimiento de causa; la humanidad, perdida en el fango, ofendía profundamente al poderoso divino, con sus prácticas anti natura como la sodomía, el lesbianismo, el bestialismo y la corrupción en las relaciones sociales. El que todo lo puede, el que hace que llegue a ser, decidió hacerle justicia a la madre naturaleza; fue por ello que Sodoma y Gomorra, fueron destruidas con azufre ardiendo; terrible la destrucción, no quedó piedra sobre piedra. Dios el altísimo había enviado en plan de persuasión, primero a Lot, a quien los bárbaros pretendieron abusar de él sexualmente; lo mismo quisieron hacer con los ángeles, los cuales escaparon y tan pronto volvieron con Él, regresaron al hogar de Lot para pedirle que saliera de su casa porque Jehová acabaría pronto con la iniquidad; advirtiéndole que no voltearan hacia atrás pues de no hacerlo, quedarían convertidos en estatuas de sal; orden que no acató la esposa de Lot, quien se acordó que había dejado un lote de joyas preciosas, falleciendo tras recibir poderosas radiaciones. Se dice que en todo el mundo han llegado al poder las hermandades que se entregan a la homosexualidad, al lesbianismo, a la bestiofilia, al robo descarado de los recursos públicos, al tráfico de drogas y a la ingesta de bebidas espirituosas, dejando que gente sin escrúpulos, ensucie las aguas limpias y contamine los suelos.  El pueblo lo sabe, pero aun así, vota por sus propios victimarios; luego se afana en la inútil tarea de quejarse, sabiendo que es culpable por haberlos llevado al poder; al final por lo mismo, resulta normal que paguen justos por pecadores. Dos casos de irracionalidad en Tepic; una bestia viola y asesina a una menor de ocho meses de edad: lo capturan, cae a la penal y ahí las otras bestias, lo violan y matan a golpes; era director del CERESO Venustiano Carranza, el licenciado Rafael Gamboa Soto y Fiscal General, Edgar Veytia. Hace unos días, un orate peligroso, entra a una tienda de la colonia Genaro Vásquez, la cual era resguardada por un niño de cinco años de edad, mismo que en actitud valerosa, quiso impedir que este robara el negocio de su madre que se lo dejó encargado, muriendo apuñalado y el homicida probablemente ya haya sido internado en un hospital psiquiátrico, donde será interrogado para que diga por qué mató al angelito. Todos los que supieron del caso, están de acuerdo en que hubiera sido mejor, ejecutar en caliente al asesino, como en la antigüedad, cuando prevalecía el ojo por ojo de la Ley del Talión. Las leyes humanas llegan a ser injustas, las divinas siguen el orden natural; quien quita la vida por equis causa, debe morir a hierro, así sea la justicia el motivo que lo impulsa; siempre estará el orden social por encima de la emoción, pero no existiendo mas que autoridades influenciadas por el interés monetario, entonces la gente se hace justicia por su propia mano. Entre los indios de México, la justicia opera con criterios de verdadera justicia; en el seno de nuestra civilizada sociedad, sin embargo, una persona mata al sostén de la familia, lo capturan las autoridades y con dinero, pronto sale libre. Los indios obligan al victimario a que se haga cargo de la manutención de los familiares afectados y si hay hijos que estudien, lo condenan a darles dinero hasta que se reciban. Coexisten en nuestro país dos sociedades, la de los civilizados mestizos y la de los pueblos originarios que continúan enfrentando el despojo de sus recursos, poniéndonos el ejemplo de cómo realizar justicia sin tanto problema. Siguiendo la ley natural permiten que todos sus miembros consuman lo que México produce, el mestizo por su parte, no te regala nada y si quieres disponer de algún satisfactor, tienes que pagarlo. Aquí nada menos en Tepic, los políticos corruptos están de acuerdo en que la gente mala contamine las aguas del río Mololoa, cancelando así la posibilidad de utilizarlas como balneario, como paseo o para cazar sus numerosas especies comestibles. Hemos de puntualizar que el Mololoa en un pasado no tan remoto, cruzaba la geografía capitalina derramando agua límpida cuajada de peces, crustáceos, batracios, quelonios, reptiles, ánades y felinos. Nuestras abuelitas recuerdan cuando sus padres las mandaban cargando cubetas, a recoger enormes ranas toro que terminaban doradas con mantequilla en el sarten, cayendo la tarde. De esta forma, el pueblo de Tepic tenía sus provisiones naturales en el río Mololoa, sin tener necesidad de pedirle para comer ni al gobierno.  Según mi amigo Raymundo Arvizu, encauzar las numerosas descargas contaminantes del río Mololoa, cuesta mil 200 millones de pesos, para mí una bicoca, comparado con lo que al final de una administración, se roban los políticos. ¿Cuánto tiempo más seguiremos esperando para que al poder temporal lleguen funcionarios normales que no piensen solo en amasar dinero con el cual amarran su futuro por muchísimas generaciones? ¿O estamos ya a poco tiempo de que Dios el altísimo, ordene la destrucción de esta raza de víboras que no desea cambiar ni un ápice para no incomodar a su Dios el dinero?… PALESTRAZO: se reagrupan los cabecillas del PRI, Liberato, Roberto, Rigoberto, Celso, Cota, todos quieren regresar al poder de Nayarit en el 2021, con un candidato sorpresa; pendientes.

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