Hallaron en Sayulita “vivito y coleando” a un novio de Olivia Newton-John que “murió” hace 12 años

 

*El sitio web de10.com.mx, que está asociado con el diario El Universal, publicó hoy una nota de la periodista Maricela Flores en la que se recuerda que hace doce años el camarógrafo estadunidense Patrick McDermott fingió su propia muerte porque sus deudas económicas lo estaban ahogando. Fue encontrado “vivito y coleando” en Sayulita, Nayarit, México, en 2009.

 

La nota publicada hoy en de10.com.mx dice lo siguiente:

A la protagonista de Grease (Vaselina), Olivia Newton-John, su pareja le aplicó aquella frase que dice: “no estaba muerto, andaba de parranda”.

En el 2005, Patrick McDermott, quien había sido su pareja durante nueve años, salió a pescar con un grupo de amigos en un barco llamado “Freedom” en San Pedro, California, en la costa este de los Estados Unidos. Sin embargo, cuando la embarcación regresó, Patrick no venía a bordo.

Lo más extraño de todo es que ninguna de las 22 personas que iban en la excursión pesquera, lo vio caerse del barco de manera accidental o que alguien lo empujara. Se organizó una búsqueda intensa que duró tres largos años, pero su cuerpo nunca hallado.

La desaparición de Patrick quedó certificada oficialmente, y en el 2008 fue dado como muerto, lo cual significó un golpe terrible para Olivia. Sin embargo, cuando el camarógrafo se esfumó, comenzaron a surgir algunas teorías que ponían en duda todo lo que al parecer había sucedido.

En el año en que McDermott se embarcó en la excursión pesquera, había acumulado miles de dólares en deudas, además de que había dejado de pagar la pensión de manutención de su hijo Chance.

Lo sorprendente es que 12 años después de que desapareció, en noviembre de 2017, un grupo de investigadores privados lo hallaron, más vivo que nunca, en la playa de Sayulita, en México. Una imagen del que fuera pareja de la estrella de Vaselina, apareció en una revista australiana. Ahí se veía a McDermott tomando el sol y junto a una mujer alemana, al parecer su nueva pareja.

Así vivió escondido durante 11 años el novio de Olivia Newton-John, en Sayulita y San Pancho

Por su parte, la reportera Elena Reina, publicó una nota en elpais.com en la que describe cómo era la vida clandestina del ex novio de Olivia Newton-John. He aquí el reportaje:

Cuando Eduardo le servía un cóctel margarita a un tipo con apariencia asiática en una playa remota del Pacífico mexicano, no sabía que ese hombre estaba oficialmente muerto. Con los pies enterrados en la arena descansaba, según cuentan los vecinos, Patrick McDermott, el novio de Olivia Newton-John que un día de 2005 se subió a un barco y jamás regresó. Tres años de búsqueda infructuosa concluyeron que debía haber caído por la borda y las autoridades estadounidenses decretaron su defunción. Después de 11 años, una revista australiana ha dado con su paradero exacto: la pequeña localidad surfera de Sayulita, en el Estado de Nayarit. Pero es en San Francisco, el pueblo costero de al lado conocido como San Pancho, donde los vecinos recuerdan haberlo visto hace menos de un mes disfrutando del cóctel a base de tequila.

Poco después de anunciar su muerte en 2008 había muchas cosas que empezaron a oler mal en la historia. No había testigos de su muerte en el barco y los medios estadounidenses hicieron público que McDermott, de ascendencia coreana, se había declarado en bancarrota. Tenía deudas de más de 30.000 dólares y estaba acusado de no pagar la manutención del hijo que tiene con su exmujer, la actriz Yvette Nipar. En 2010 un equipo de detectives privados contratados por la cadena NBC señaló que estaba vivo en México. Pero no ha sido hasta este mes cuando han dado con la localidad.

“San Pancho es un buen lugar para hacerse el muerto. Yo tengo un amigo aquí que ha muerto tres veces porque le debía dinero al banco”, cuenta Nacho Berumen, el librero del pueblo desde la mesa del bar de playa donde expone los ejemplares. Al ver la foto más reciente de McDermott —de hace más de 11 años— señala convencido: “Este hombre viene mucho, está más viejo, pero se va a correr a la playa y regresa a tomarse un trago. El tipo está entero”. A Berumen le había contado en una de sus charlas que trabajaba en un banco en Chicago. Pero a María, la camarera que suele atenderlo, le dijo que vivía en Sayulita: “Además recuerdo que traía un coche viejito donde ponía el nombre del pueblo en las placas”, apunta.

A San Pancho acuden a retirarse muchos jubilados estadounidenses y canadienses con dinero que huyen del lujo de Punta de Mita, a una media hora en coche. “Aquí vienen a vivir en paz y armonía, son los hippies de los sesenta”, cuenta Berumen. “Por esta playa se han paseado millonarios, como el dueño de Revlon, y ninguno hubiéramos dado un peso por él”, recuerda.

Los vecinos del municipio describen a McDermott como un hombre solitario, tranquilo, que no llama mucho la atención. Si se acuerdan de él es porque, según cuenta Alfredo Uriber, “es muy metódico, acudía siempre a tomar algo al mismo sitio”. Vestía de manera muy informal, los que aseguran haberlo conocido jamás hubieran imaginado su pasado. “Es un tipo más bien greñudo, canoso y despeinado, el clásico hippie-chic”, explica Manuel Muro, dueño de El Chile Relleno, un restaurante de comida mexicana en Sayulita. Y añade: “Ha venido a comer aquí, yo le atendí. Le serví un chile relleno, la especialidad. Y no te creas, me dejó solo un 10% de propina. Si llego a saber que era famoso…”.

Sayulita es todo lo contrario a San Pancho. Tiene casi el doble de habitantes y, aunque no es mucho más grande, el atractivo turístico es más visible. Los visitantes cruzan las calles empedradas en cochecitos de golf, un grupo de güeritos en traje de baño decide a dónde se desplazarán con su cuatrimoto, otros se aferran a su monopatín pese a las dificultades del terreno. “McDermott vivía aquí desde hace tiempo. Yo lo he visto pasear muchas veces por la playa, con sus pantalones cortos y con pinta de surfero grande”, recuerda Oswaldo Vallejo, una especie de gestor municipal encargado de proveer los servicios básicos de agua y recogida de basuras al pueblo.

Los monitores de surf confiesan conocerlo, pero prefieren callar y no dar detalles. “Los surfos no dirán nada, tienen miedo todo el tiempo porque son bien marihuanos. Sayulita vive de la venta de mota y todos la llevan encima”, cuenta José Alonso Chacón, el dueño de uno de los restaurantes más caros de la zona, Don Pedros, junto a la playa.

Sobre si tiene pareja o no, los que aseguran haberlo visto recientemente cuentan que casi siempre iba solo. Aunque la revista publicaba que tenía una novia alemana, nadie de los consultados en los municipios lo confirma.

“Desde que salió su foto en los periódicos no se le ha vuelto a ver por aquí”, cuenta María. Algunos señalan que trabaja en un barco y por eso pasa temporadas sin aparecer. “En San Pancho nadie lo encuentra. Y si lo hacen, el pueblo lo va a proteger, porque de eso vive”, sentencia Berumen.

Así fue que hallaron al “muerto”

Por su parte, la reportera Bárbara Celis hace la narración sobre la forma en que el investigador Philiph Klein pudo encontrar al “muerto”. Esto es lo que publicó la periodista en elpais.com en febrero de 2009:

Antes de ligar con un famoso hay que pensárselo dos veces. La prueba viviente es Patrick McDermott, que quiso desaparecer de forma más que literal en plena crisis sentimental con Olivia Newton-John y al que su conexión con aquella celebridad acaba de resucitar, también literalmente. McDermott conoció a la protagonista de Grease durante el rodaje de un anuncio. Mantuvieron una relación amorosa durante nueve años y, en plena crisis de pareja, McDermott se apuntó a una expedición pesquera en California, se subió a un barco llamado Libertad y nunca más se volvió a saber de él. Hasta ahora. Era julio de 2005.

Se le buscó por cielo y tierra y hubo incluso programas de televisión que, alimentados por el morbo, contrataron a sus propios investigadores para desvelar el misterio. Uno de ellos, Philiph Klein ha sido el que esta semana ha denunciado que McDermott está vivo, contradiciendo las conclusiones de las pesquisas de la Guardia Costera estadounidense, que pese a no haber encontrado el cadáver, dictaminó el año pasado que seguramente se habría ahogado.

Klein, contratado por la cadena NBC, creó la página web findpatrickmcdermott.com. Según ha declarado, lo hizo para poder seguir la pista de quien se metiera en ella a través de las direcciones IP y así dice que ha descubierto las continuas visitas de alguien que entraba desde México, concretamente desde una pequeña localidad cercana a Puerto Vallarta. Ahora, en esa misma página web se puede leer que en los últimos 20 meses ha habido al menos 16 avistamientos de McDemott en México. “Se cree que está trabajando en un yate en el océano Pacífico”, afirma Klein. Este investigador está convencido de que el ex novio de Newton-John se hizo pasar por muerto para huir de sus deudas ya que le debía dinero a su ex mujer por el mantenimiento de su hijo adolescente. Además, según sospecha Klein, al falsear su muerte, McDermott conseguía que su hijo cobrara un seguro de vida.

Si Olivia no hubiera entrado en su vida, hoy nadie estaría buscándole. Y quizás, ni siquiera él habría querido desaparecer.

Aquí se pueden leer las notas originales:

http://de10.com.mx/parejas/2018/09/26/el-novio-muerto-de-olivia-newton-john-resucito-en-mexico

https://elpais.com/elpais/2016/03/31/estilo/1459451493_169477.html

https://elpais.com/diario/2009/02/01/agenda/1233442801_850215.html?rel=mas 

 

Comentarios