¿Arranca en Bahía de Banderas la carrera hacia el 2021? – Columna POLÍTICA TROPICAL, de Rubén A. García

 

Aunque el nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador no ha arrancado formalmente y por ello estamos lejos de saber si será exitoso o fracasado, en Nayarit hasta ahora se tiene la percepción de que los ciudadanos votarán mayoritariamente por MORENA en la elección del 2021, porque aún se sienten los efectos del fenómeno AMLO que arrasó con todos sus adversarios en los comicios de julio pasado.

La percepción se fortalece debido a la falta de buenos resultados del gobierno panista-perredista de Antonio Echevarría García, situación que se le agravó al junior desde octubre pasado con los descomunales daños que ocasionó el huracán Willa en el norte de Nayarit, donde decenas de miles de familias lo perdieron todo.

El panorama luce triste y desolado, y lo único que medio levanta el ánimo y la esperanza es la prometida visita que hará AMLO ya como Presidente de la República, en la primera semana de diciembre próximo. Si no fuera por eso, los nayaritas del norte ya hubieran engrosado la caravana centroamericana que va rumbo a Estados Unidos, buscando sobrevivir.

Pero bueno, mientras en los municipios arruinados por Willa se viven los días en condiciones más difíciles de lo normal, en la costa sur del estado, en Bahía de Banderas, parece que algunos actores políticos se andan posicionando para la elección del 2021, según se puede observar por lo menos en cuatro partidos: en el PRI, en MORENA, en el PRD y en el PAN.

En el caso del PAN, a nivel estatal está la ebullición por la campaña interna que culminará con la elección del 2 de diciembre para renovar su comité en Nayarit. Los panistas consideran que ante todo deben mantener la unidad para poder enfrentarse a MORENA en el 2021 con algunas probabilidades de ganar llevando como candidato a la gubernatura a Polo Domínguez o a Gloria Núñez. A nivel local tratarán de llevar nuevamente al actual alcalde Jaime Cuevas Tello, quien intentará reelegirse sin el apoyo del PT, del PRS ni –posiblemente- del PRD. Una tarea muy difícil.

Por su parte, en el PRD reina el descontrol, la inercia y el desánimo luego de la estruendosa derrota sufrida en la elección pasada y que además de dejarlos a casi nada de perder el registro ante el INE, se quedaron también sin ningún senador ni diputado federal. Guadalupe Asco-sta Naranjo, el eterno chapulín que iba de un hueso a otro, se quedó sin nada, al impactarse contra la cruda realidad de que los electores lo aborrecen y lo detestan. Esta vez no tuvo la red de protección de la diputación o senaduría plurinominal y se impactó contra el duro suelo del repudio popular. Para acabarla de amolar, el presidente municipal de Tepic, el también perredista Francisco Javier Castellón Fonseca, ha hecho un mal gobierno, mediocre y sin rumbo, con pésima administración, con las nóminas atiborradas de amigos, compadres, compañeros de partido, amantes, mayates y aviadores de todo tipo, lo cual le impide disponer de recursos para ofrecer buenos servicios y realizar obra pública. En el caso de Bahía de Banderas, por ahí anda el loquito Ismael “Mailo” Duñalds impulsando un membrete llamado “Juntos hagamos historia” (nombre que se fusiló de la coalición electoral Morena-PT-PES de la elección pasada), intentando engañar bobos que se sumen a su causa que no es otra más que seguir pegado a la ubre presupuestal por otros tres años. El PRD, digámoslo, está muerto en Bahía de Banderas, según se puede ver en los paupérrimos resultados que obtuvo en 2017 (mil 200 votos) y 2018 (700 votos).

Donde las cosas tampoco mejoran es en el PRI, que se ha quedado sin figuras importantes tanto a nivel estatal como local, luego de las catástrofes de Ney González, Roberto Sandoval-Edgar Veytia, Manuel Cota, y a nivel local, Héctor Paniagua-Rafael Cervantes, José Gómez y Héctor Santana, las mayores ratas de la historia del municipio. A ver qué pueden hacer el gordito Raúl de los Santos y la enclenque Citlali Huerta, que tienen de líderes lo que yo tengo de astronauta, aunque ya andan diciendo que a partir de enero le pondrán turbo a su carcacha tricolor.

Y por fin llegamos a MORENA, partido que se encuentra en la cúspide de las preferencias ciudadanas y con todo el poder federal porque controlará el Ejecutivo y ya tiene el Legislativo (cámaras de diputados y senadores), con todo lo que eso significa.

Parece que en el 2021 nadie le quitará la candidatura al gobierno estatal al doctor Miguel Ángel Navarro Quintero, quien repetirá la historia de AMLO al ser aspirante por tercera vez… y ganar también.

Sin embargo, precisamente porque parece que MORENA (con su fiel aliado el PT) tiene todas las de ganar (hasta ahora), es allí donde surgirán más aspirantes a cada una de las posiciones, como en el caso de Bahía de Banderas, donde ya desde ahora se notan tres probables tiradores: el ex priista robertista Héctor Santana, y las diputadas federales Mirtha Villalvazo y Carmina Regalado.

Sobre Héctor Santana “El hermoso” no hay mucho qué decir porque parece que no tendrá la bendición de arriba por sus vínculos con el régimen anterior y, si llegara a aparecer en la boleta como candidato de MORENA, estaría asegurando su derrota.

Y respecto a las dos mujeres que se desempeñan como legisladoras, parece que se han adelantado a los tiempos para posicionarse con miras al 2021, como lo dejaron entrever el pasado fin de semana, cuando tuvieron sendas actividades con alto sentido político. Una realizó una cumbre con diputados y empresarios con el pretexto de analizar importantes temas, y otra inauguró una casa de enlace dizque para atender a la gente que necesita de alguna gestión (una actividad al mejor estilo priista).

Sin profundizar en detalles ni mayores análisis, hay que decir, en el caso de MORENA, que nos pareció más contundente el arrancón de Mirtha Villalvazo, toda vez que tuvo el respaldo nada más y nada menos que de Mario Delgado, coordinador de su bancada, y de otra docena de diputados federales, lo que convierte a este evento en uno de los más importantes del año en Bahía de Banderas.

Lo triste es que volvimos a ver que no hay unidad en MORENA y que estas dos diputadas federales jalan para diferente rumbo, lo que podría afectar las gestiones y la obtención de recursos para el estado y los municipios.

Y lo más triste es que esa división se profundizará en el camino al 2021.

Y por aquí nos seguiremos leyendo con más frecuencia.

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