AMLO, sin tomar posesión, ya está cambiando a México – Columna PALESTRA. de Gilberto Cervantes Rivera

El ejercicio pleno de la democracia siempre da poderes absolutos; el de la dictadura, absolutistas; Andrés Manuel López Obrador llega al cargo de jefe del poder ejecutivo federal gracias a un voto superior a los 30 millones; por ello es que en menos de seis meses, ha demostrado que el viento ya se llevó el gobierno encabezado por Enrique Peña Nieto: AMLO le echó abajo las reformas, la educativa, la de aguas nacionales, la ley de seguridad interior y desde luego destacar que los ex presidentes de la República ya no cobrarán sus millonarias pensiones. Todo eso sin haber tomado protesta como primer mandatario nacional; nadie podía oponérsele al hombre que obtuvo poder absoluto con la revolución pacífica expresada en las urnas el pasado primero de julio del año que cursa; pudo caer en la tentación de tomar decisiones como Presidente de la República, pero prefiere la consulta nacional, sabedor de que la ciudadanía no se equivoca cuando se le permite expresarse con libertad.  Y, sin embargo, se compromete al juicio popular de la revocación de mandato al tercer año de su ejercicio, para saber si los mexicanos aprueban o desaprueban su gobierno, calificado por un magistrado del Supremo Tribunal de Justicia, como de izquierda. En campaña anunció combate frontal a la corrupción y la impunidad; no piensa robar ni mentir ni traicionar; pretende gobernar con el ejemplo, para que sus colaboradores hagan lo mismo; muchísima gente quiere verlo a partir del próximo primero de diciembre, porque México está regido por principios capitalistas entre los que prevalece la explotación del trabajo asalariado, la ambición desmedida por el dinero y la utilización de cualesquiera métodos para adquirirlo. El gobierno revolucionario de AMLO enfrentará también las presiones del capital agiotista, a quien le debemos 10 billones de dólares; ¿de donde saldrán los billetes para pagar no digo la suerte principal, sino los intereses? A estas alturas del partido se puede proponer y nadie se escandaliza, que sean los narcos quienes aporten los caudales necesarios para quitarle esa carga al pueblo mexicano; ojalá y que los políticos que tomarán las riendas del país pasen la charola, dándole también otro curso al negocio de la droga, para que no se quede en México ni un gramo más de cristal, mismo que tiene a su merced a cuando menos cinco generaciones de connacionales, que morirán sin remedio en pocos años, secados prácticamente por este enemigo pernicioso; el gobierno de López Obrador debe prohibir la producción y el suministro de la droga multicitada y desde luego utilizar los medios masivos de comunicación para hacerle saber al pueblo, las consecuencias de consumir cristal u otra clase de drogas. Se ha criticado al pueblo japonés por hacer del trabajo un vicio que los puede matar inclusive; ojalá y que en México hiciéramos algo parecido para dejarle un buen patrimonio a las futuras generaciones. México debe mucho dinero a gobiernos extranjeros y aun así tenemos para darles y prestarles; el gobierno revolucionario de López Obrador tiene la palabra, seguir igual o colarnos al primer mundo con nuestros propios recursos naturales y humanos. AMLO recupera los instrumentos legales para construir el país por el que votamos recientemente, pensando en la familia que habíamos perdido y que podemos recuperar junto con nuestra moneda, la que alguna vez se cotizaba peso a peso con el dólar. Antes se decía en los discursos, la familia, el núcleo de la sociedad; alcohol, vino y drogas acabaron con ella, condenando a inocentes criaturas al vaivén de las relaciones entre parejas de jóvenes que no duran; su amigo el poeta de Cucharas piensa en esos niños que son mandados a vivir en la calle, donde serán educados en los falsos valores, en un mundo de carencias y violencia permanente. No tengo la fórmula para lograrlo, pero vale intentarlo y reintentarlo cuantas veces sea necesario; el país que estará gobernando López Obrador reclama políticas que tiendan a la reconstrucción del tejido social dañado por el caos en que vivimos. AMLO propone a través de MORENA, la regeneración nacional, por tanto, ya no podemos permitir que sigan matando a nuestros jóvenes, teniendo como pretexto la lucha por la supremacía de los cárteles. Vamos mejor muriendo o viviendo por los supremos valores de la nación; hagamos patria matando la vieja personalidad de los falsos valores…PALESTRAZO: los señalamientos hechos por El Chapo Guzmán contra Roberto y Veytia, dejan mal parado al ex gobernador de la gente; ahora sí no hay cobija para taparse del frío de Nueva York; muchos serán los que caigan después del primero de diciembre; el rey ha muerto viva la democracia.

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