Sufrirá México ciclones extremos en 2019, advierte Conagua

 

Ciudad de México.– Cada año tiene lugar la temporada de huracanes y en el Océano Pacífico inicia hoy 15 de mayo, según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés), y termina hasta el 30 de noviembre.

Para este año, la afluencia de ciclones será sumamente activa en el Océano Pacífico. De acuerdo con la Comisión Nacional de Agua (Conagua), se estiman 19 fenómenos hidrometeorológicos en esta zona, los cuales contemplan ocho tormentas tropicales, cinco huracanes categoría uno o dos y seis de categoría tres, cuatro o cinco.

No obstante, la Organización Meteorológica Mundial pronosticó, al menos, 24 huracanes en el Pacífico. Estas variaciones son relativamente normales. El año pasado se habían pronosticado 18, pero se presentaron 21 huracanes.

Según expertos en el tema, el aumento en el número de estos fenómenos se debe al incremento en la temperatura de los océanos a nivel mundial.

En el caso del Océano Atlántico, la temporada de huracanes iniciará hasta el 1 de junio y se pronostican 14 fenómenos hidrometeorológicos, seis serán tormentas tropicales, cinco huracanes categoría uno o dos y otros tres de categoría tres, cuatro o cinco. Su final también será el 30 de noviembre.

Por su parte, la directora de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Blanca Jiménez, advirtió que el fenómeno “del Niño débil” que se registrará en los mares del Pacífico provocará un gran número de eventos meteorológicos extremos.

Según el Centro Nacional de Huracanes de EU (NHC, por sus siglas en inglés), “los huracanes se encuentran entre los fenómenos más poderosos y destructivos de la naturaleza.

Los expertos clasifican a los huracanes de acuerdo con la intensidad de los vientos sostenidos en la escala Saffir-Simpson del uno al cinco. Un fenómeno en categoría tres o superior es considerado como un huracán importante.

Para esta temporada los fenómenos naturales llevarán por nombre “Andrea”, “Barry”, “Chantal”, “Dorian”, “Fernand”, “Gabrielle”, “Humberto”, “Imelda”, “Jerry”, “Karen”, “Lorenzo”, “Melissa”, “Néstor”, “Olga”, “Pablo”, “Rebekah”, “Sebastien”, “Tanya”, “Van” y “Wendy”.

El NHC señaló que estos nombres se identifican con el del meteorólogo que descubre el fenómeno climatológico, por lo que considera que no debe traducirse al español, ni a ningún otro idioma, esto con la finalidad de evitar posibles confusiones.

Se prevé que para esta temporada se incremente la intensidad de las lluvias debido al fenómeno de la Niña, el cual se caracteriza por una fase fría en el clima donde convergen factores como temperatura y vientos.

En México, debido a la experiencia con huracanes como Willa o Patricia, los cuales tuvieron consecuencias catastróficas para el país, la cultura de prevención cada vez está más arraigada. En este contexto, personal de Protección Civil se encuentra en los puntos más riesgosos del país y ya prepara a la población para esta temporada.

Algunas de las recomendaciones de Protección Civil son proteger vidrios con cintas adhesivas en forma de cruz, limpiar azoteas, desagües, canales y coladeras, almacenar alimentos y agua potable, además de tener siempre a la mano artículos de emergencia como lámparas y radios.

Un huracán se puede definir como tal cuando alcanza vientos sostenidos de 120 kilómetros por hora o más, según el Servicio Meteorológico de Estados Unidos. Y la escala en que se miden estos fenómenos es la Saffir-Simpson, la cual estima el daño potencial que podría producir el huracán y va de las categorías 1 a 5.

Por su parte, funcionarios de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) declararon al organismo preparado para hacer frente a los posibles daños a la infraestructura y restablecer el servicio a los usuarios, ya que después de un fenómeno de esta clase, el tiempo promedio para esta tarea es de entre tres y cuatro días.

Con información de Gaceta UNAM e Infobae.

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