Opinión de Octavio Camelo Romero – SE VISUALIZA UNA CRISIS INTEGRAL MUNDIAL QUE AFECTA AL MÉXICO REAL

Por Octavio Camelo Romero 

Las crisis del capitalismo son producidas por la sobreproducción del Capital, y en la actualidad las cinco mayores economías mundiales están de alguna manera en conflictos. Por un lado, Estados Unidos y China, primeras dos potencias, están inmersas en una guerra comercial. A ello se suma el proceso de salida del Reino Unido de la Unión Europea, el llamado Brexit. Por otra parte Japón, la tercera mayor economía global, lleva dos décadas estancada y Alemania, se encuentra en un proceso de reducción de la actividad económica.
El Ministerio de Comercio chino dijo que China presentó un caso contra Estados Unidos ante la Organización Mundial de Comercio, OMC, por los aranceles de Washington a las importaciones. Estados Unidos comenzó a aplicar gravámenes de un 15% sobre una variedad de bienes chinos el domingo, incluido calzado, relojes inteligentes y televisores de pantalla plana, mientras que China aplicó nuevos impuestos al petróleo de Estados Unidos, en la más reciente escalada de su guerra comercial. La amenaza más reciente de Estados Unidos de aumentar aranceles a China tuvo efectos muy concretos en el país. El peso mexicano pasó de 19 unidades por dólar a 19.7 en sólo tres o cuatro días, y la mezcla mexicana pasó de 55 a 47 dólares por barril. Situación que admitió el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, SHCP, Arturo Herrera. Los problemas económicos a escala global han tenido, tienen y seguirán teniendo efectos específicos en la actividad económica mexicana. Por ahora y a consecuencia de la reciente guerra arancelaria entre USA-CHINA, se tuvo la depreciación del peso y la caída de los precios del petróleo. Sin embargo, las condiciones sociopolíticas y económicas del enfrentamiento entre los países que defienden el modelo globalizador contra, los que están a favor del modelo nacional-regionalizador, ha impactado de manera significativa a la vida mexicana. En estas disputas están entre otros, Rusia, China, Alemania, etc., a favor de la globalización y, EE.UU, Inglaterra, etc., en contra.
México, que desde el gobierno de Miguel de la Madrid hasta el de Peña Nieto, pasando por los gobiernos panistas de Fox y Calderón, se adentró en el neoliberalismo-corrupto e inició todo un proceso de desmantelación del Estado de la Revolución Mexicana, de la privatización de las empresas estatales y paraestatales, vendiéndolas a los sectores más conservadores y antidemocráticos, y por si fuera poco, de la entrega de la economía nacional a la economía norteamericana, convirtiendo al país en mercado estratégico de USA y en maquilador de la industria norteamericana con precios competitivos a expensas de los bajísimos y ridículos salarios de los asalariados mexicanos. En pocas palabras, convirtieron al país en apéndice de la economía gringa. Sin embargo, en USA la situación económica no anda muy bien, y en consecuencia en México tampoco.
El gasto que realizan las empresas en adquisición de maquinaria, equipo y construcción se desplomó en junio pasado. La inversión productiva se contrajo 7.4 por ciento a tasa anual y acumuló cinco meses consecutivos de caídas anualizadas. El desplome es no sólo el de mayor magnitud en lo que va de 2019, sino en la última década, de acuerdo con información divulgada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI. Esto quiere decir que hay un problema en la acumulación del capital. La reproducción ampliada del capital no se está llevando a cabo de manera normal, por lo tanto, ese Capital excedentario que no encuentra salida debe valorizarse. Su camino natural está orientado hacia el capital ficticio o, a presionar al gobierno de AMLO para que realice gasto e inversión pública para reactivar la economía mexicana y robustecer el mercado interno.
La respuesta ya llegó. La desaceleración requiere actuar de manera pronta. Por ello, dijo el Secretario de Hacienda, Arturo Herrera, que el gobierno está tomando acciones enfocadas en tres aspectos: 1) acelerar el gasto del sector público y la inversión; 2) trabajo de manera coordinada con Estados Unidos y Canadá para que el nuevo tratado de libre comercio T-MEC entre en vigor lo más pronto posible, y, 3) hacer frente a la desaceleración global con los países de América Latina. En fin.

Comentarios