Opinión de Octavio Camelo – NI UNA EVENTUAL CRISIS ECONÓMICA IMPEDIRÁ LA REACTIVACIÓN DE LA ECONOMÍA DEL PAÍS

Los circuitos fundamentales de la producción y circulación de bienes y servicios que están presentes en México son dos. Uno de gran concentración de Capital y orientada su producción hacia el mercado norteamericano y, el otro de bajo contenido de Capital y alta utilización de mano de obra, orientada al mercado local o regional.
El circuito económico orientado al mercado estadounidense está presentando alarmantes signos vitales. En cuanto a la Industria Automotriz se refiere, la producción y exportación de automóviles mostró durante noviembre, al igual que los meses anteriores, su caída, la cual se suma al comportamiento negativo de las ventas en el mercado interno. En el mes de noviembre de este año, en México se ensamblaron 300 mil 292 vehículos ligeros, cifra 13.02 por ciento inferior a la reportada en el mismo periodo del año pasado, la cual fue de 345 mil 228.
Según las 21 empresas agrupadas en la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, así como de Mitsubishi Motors y Giant Motors Latinoamérica, entre enero y noviembre la producción de automóviles sumó 3 millones 542 mil 768, cifra que significa un retroceso de 3.54 por ciento en comparación con el mismo periodo del año pasado, cuando se reportó una producción acumulada de 3 millones 672 mil 896 unidades.
Durante noviembre se vendieron al exterior 268 mil 296 vehículos ligeros. Lo anterior significa una baja de 7.48 por ciento respecto del mismo periodo del año pasado, cuando se comercializaron 289 mil 982. Y n la cifra acumulada entre enero y noviembre anteriores, los resultados tampoco mostraron un comportamiento positivo. En el periodo referido suman 3 millones 104 mil 359, lo cual significa una disminución de 2.20 por ciento frente al mismo periodo del año anterior.
Por otra parte, la inversión en maquinaria y equipo utilizados para la producción, también presenta una tendencia hacia la baja. El indicador de inversión fija bruta retrocedió 1.3 por ciento, real, en términos anuales. El gasto de las empresas del sector de la construcción durante el mes de septiembre se redujo 4.7 por ciento, impulsado principalmente por la caída en el sector no residencial, cuyo retroceso fue de 9.6. Lo anterior refleja parte de la crisis que vive ese sector, el cual impacta en diversas industrias, y cuyas caídas se han acentuado debido a la disminución del gasto público en infraestructura física.
Sin embargo, en el mes de septiembre el Indicador Mensual de Consumo Privado en el Mercado Interior no sólo tuvo resultados positivos en su medición anual, sino también en la comparación con agosto, cuando alcanzó un repunte de 0.8 por ciento y un mes atrás tuvo una disminución de 0.12. Al interior del índice la adquisición de bienes importados se incrementó 4.6 por ciento mensual, mientras los de origen nacional y servicios perdieron dinamismo y sólo lograron crecer 0.2.
Evidentemente que la política social del Presidente López Obrador está impactando en la elevación de la capacidad de compra de la mayoría de los mexicanos; y esto se refleja en el incremento de las compra-ventas de los bienes y servicios nacionales y extranjeros. Si a lo anterior le sumamos las derramas económicas del Plan de Infraestructura presidencial, entonces seguramente en 2020-2021 el crecimiento del PIB será de más del 4 por ciento anual. En fin.

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