Opinión de Octavio Camelo – AL PACTO POR MEXICO DEL PRI-PAN-PRD, SE UNEN MC, PT Y VERDE

Visto así, se puede concluir que Peña Nieto le ganó a AMLO la partida legislativa de la NO modificación constitucional para recortar el presupuesto a los partidos políticos. Y es que le tienen miedo al liderazgo que Andrés Manuel tiene con el Pueblo de México. En una actitud demagógica la sexteta política aparentemente estuvo de acuerdo en reducir el presupuesto de los partidos. El monto era la discusión pero, ninguno acepto la propuesta de MORENA. Cada uno de los seis manejó argumentos para rechazar el punto de vista de los morenos. Algunos hasta quemaron toneladas de incienso pero era la apariencia que querían tener, de ser fieles al Presidente López Obrador. Sin embargo, a la hora de las verdades resultó que andaban con el adversario del compañero presidente. Y es que no es tan fácil despojarse de las dádivas del Poder Público. Si AMLO les hubiera dicho que les iba a aumentar la beca, seguramente habían votado su propuesta. Pero se equivocó y les propuso todo lo contrario. Sin embargo, la única propuesta de los seis que pudiéramos decir que era racionalmente adecuada, fue la del Partido del Trabajo: reducción del financiamiento en un 60 por ciento y el 40 restante, prorratearlo entre los partidos.
El otro aspecto que se vio en la sesión de la Cámara de Diputados fue la ausencia de los negociadores políticos. Más aún, el abandono de la negociación política. La negociación política es el instrumento utilizado por las personas individuales o colectivas, para alcanzar una decisión consensuada sobre algún tema político que les atañe. En toda sociedad existen problemas y las personas toman posturas distintas, por lo que es pertinente sacar una decisión consensuada al respecto. Sin embargo, entra en juego el Poder.
Los conflictos se originan por luchas de poder, en los que se rompe el equilibrio y se fragmentan los grupos. Cada una de las partes tiene opciones para resolver la situación. Puede imponer su solución a la otra parte por medio de presiones o llamar al diálogo para tratar de persuadir al oponente y obtener un consenso. Debemos tener siempre presente que las voluntades individuales no tienen la misma fuerza que las voluntades colectivas, y que al perseguir un objetivo social debemos considerar el panorama total y tener una amplia visión de las necesidades, los tiempos y los intereses de las personas que se encuentras atadas a la toma de decisiones. Cuando se negocia uno no se enfrenta a personas si no que se enfrenta a problemas; la buena, fluida y clara comunicación de nuestros intereses ayudará a establecer lazos de confianza y a progresar, idealmente hacia un punto de equilibrio.
Y en la discusión de la iniciativa para la modificación del financiamiento a los Partidos Políticos, la negociación política estuvo ausente. Daba la impresión que a MORENA no le interesaba negociar con otras fuerzas distintas a la de sus aliados. Pero los aliados le fallaron, lo cual supone que al interior de la alianza tampoco existe la negociación política. El Poder de MORENA es el Poder de Andrés Manuel López Obrador. Desde luego que si lo cuantificamos representa el Poder de más de 50 millones de mexicanos. AMLO es líder nato de los mexicanos. Eso está fuera de discusión. Sin embargo, MORENA con su apabullante fuerza, tiene que negociar con sus aliados en el Poder Legislativo para sacar adelante las iniciativas, sobre todo, las que requieren de una mayoría calificada. La experiencia de la aparente derrota de la iniciativa sobre la reducción al financiamiento de los partidos políticos, es muy aleccionadora. En fin.

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