Borrón y cuenta en la UAN – Columna PALESTRA, de Gilberto Cervantes Rivera

 

Sábado cuatro de enero de 2020, histórica sesión del Congreso Estatal; se salvan las cabezas sectoriales de entrar a un proceso penal de imprevisibles consecuencias; evita la guadaña incluso Juan López Salazar, el rector mas rata que ha tenido la Universidad Autónoma de Nayarit; la República amorosa que encabeza Andrés Manuel López Obrador, los cobija con su manto protector, dejándolos que entren al borrón y cuenta nueva, al que también tienen derecho los pueblos que le deben millones de pesos a la Comisión Federal de Electricidad. Los honorables diputados locales, actores principales en el día D para la UAN, compensan a la institución, declarándola patrimonio cultural de México y enseguida anuncian la entrega en comodato de dos empresas, el Estadio de Futbol Nicolás Álvarez Ortega y el auditorio Amado Nervo. De lo que siempre ha comentado la gente, nada, simplemente se dijo que acabaron los privilegios para dos sindicatos, el SETUAN y SPAUAN, quedando de la misma manera la FEUAN, la que de ahora en adelante ya no será pieza fundamental en la elección del rector. Queda por saber si el STUAN, organización que nació como contrapeso del SETUAN, sube de rango direccional, dadas las excelentes relaciones que su dirigente Tomás Pérez Ruiz lleva con el Presidente AMLO; de justicia sería que se unan el sindicato de trabajadores libres y el SUNTUAN, con el STUAN, para marcar rumbos de justicia en la UAN. Seguramente habrá un mecanismo nuevo para nombrar al rector, esperando que cambie la forma de elegir a los concejales, tomando en cuenta que quienes tuvieron la voz cantante durante años, fueron los estudiantes; hay expectación al respecto, aunque existe confianza de que de ahora en adelante, las cosas en nuestra máxima casa de estudios serán mucho mejor. La comunidad universitaria está en ascuas por saber si el órgano de gobierno cancelará la reelección del rector para darles oportunidad a miembros de los sectores, con alto grado de academia, desde luego, para que puedan llegar al máximo cargo dentro del campus. Corregidos los vicios que estuvieron a punto de acabar con el centro de estudios de donde han egresado los hijos del pueblo de Nayarit, llegarán a puerto seguro los beneficios del régimen de la Cuarta Transformación; bueno que los sectores hayan aceptado cambiar, porque López Obrador ya no los pensaba apoyar; se daba por hecho inclusive que la UAN cerraría sus puertas en virtud de no contar con recursos para sostenerla. Bien harían los responsables de la debacle universitaria, en regresar cuando menos una parte de lo que se robaron; se sabe que ese fue un compromiso que hicieron ante los enviados del Presidente, pero en caso de que no cumplan, serán exhibidos en los medios. Me entero que ahora sí le entrarán al trabajo, todos los que han cobrado sin presentarse más que cada quincena, como varios periodistas que desvergonzadamente llegaron a jubilarse. Curioso no, los legisladores de casi todos los partidos, reconocieron lo que los maestros han hecho por las generaciones estudiantiles pasadas y presentes, de donde han egresado jóvenes con la preparación requerida para triunfar en Nayarit, en todo el país e incluso en el extranjero. Es justo decirlo, a pesar de que la UAN fue pasto del desprestigio generado por el sector privado; a partir del 4 de enero pasado el Congreso local corrigiendo lo necesario, le da la mejor de las oportunidades a la Universidad, para que sea otra vez el instituto educativo del que nos sentimos muy orgullosos durante cuarenta de los cincuenta años que ya tiene vividos. No hay nada ya por escribir del tema más que desearle a la UAN donde se prepararon este poeta de Cucharas y tres de mis hijos, la mejor de las suertes; alégrense, ustedes no tuvieron que utilizar la violencia como en otras Universidades, para acabar con la corrupción; denle gracias al Presidente Andrés Manuel y ahora sí, hagan lo que saben hacer bien: los maestros a enseñar ciencia; los alumnos a exigirla y los trabajadores académicos y administrativos, liberados del pasado infausto, a devengar sueldos y salarios, dando lo mejor en cada una de sus trincheras…PALESTRAZO: después de la tempestad tengo confianza en que Toñito Echevarría apoyará al rector Nacho Peña, para que pague lo que les debe a los trabajadores de la Universidad.

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