HOMEOPATIA Y ALERGIAS

DOCTORA INVITADA: Dra. Tihui Cervantes Ortega ( Mi compañera,egresada de la Escuela de Posgrado de Homeopatía de México A.C. en  el D..F). Radica  actualmente en Australia

 

El tema de las alergias constituye un importante campo de acción para la Homeopatía, esto debido a que la Alopatía en realidad no tiene mucho que ofrecer a los pacientes con este tipo de padecimientos, en tanto que la homeopatía si constituye una verdadera opción de curación total sin necesidad de tener que estar tomando o aplicando tratamientos agresivos para el organismo de manera prolongada, “eficientes” en cuanto a la desaparición de los síntomas de manera momentánea, pero poco efectivos para la curación verdadera del problema, pues en cuanto estos tratamientos deben suspenderse por cualquier razón, las manifestaciones de la alergia en cuestión, reaparecen de manera incluso más agresiva sin mostrar indicios de querer  siquiera mejorarse o desaparecer.

Los pacientes que llegan a la consulta homeopática de algún tipo de alergia, llámese fiebre de heno, rinitis alérgica, eczema atópico, asma bronquial,  por lo general ya han llevado tratamientos alopáticos prolongados sin haber notado ninguna mejoría real, esto, aunque no significa un obstáculo para el tratamiento homeopático, sí dificulta la evolución a corto plazo en algunos casos, pues  llevar algún tratamiento alopático con medicamentos como antihistamínicos y corticoides (cortisona), además de ser incongruente, produce en el organismo una supresión de la manifestación de la alergia, al empezar a tratar al paciente con Homeopatía, se deja de suprimir para actuar en el mismo sentido que la naturaleza, buscando un equilibrio que le produce la alergia, como pueden ser partículas de polvo casero, pelos de animales domésticos, algún alimento, cambios de clima o simplemente situaciones emocionales.

Es decir que mientras la alopatía funciona en las alergias suprimiendo o bloqueando la producción de sustancias  propias de la respuesta inmunológica (sistema de defensas del organismo), ante una partícula que estimula la alergia en el paciente, la Homeopatía actúa estimulando mecanismos compensatorios necesarios para volver al equilibrio que se ha perdido logrando una respuesta adecuada por  parte del sistema inmunológico, es un error administrar medicamentos que bloquean o suprimen la expresión de síntomas, pues de esta forma el organismo no se está curando conforme a las Leyes de la Naturaleza.

Pero… ¿De dónde vienen las alergias y porqué el suprimir sus manifestaciones no cura a los enfermos? Analicemos el origen de las alergias. El ser humano cuenta con elementos necesarios para mantenerse vivo, estos elementos constituyen respuestas orgánicas que le permiten adaptarse  las condiciones en que vive, de esto ha dependido su persistencia sobre la Tierra. Uno de los factores y tal vez el más importante, que establece la capacidad de reaccionar al medio para adaptarnos o no, es la herencia, aquella tendencia a enfermarnos de forma similar a nuestros antecesores.

Las alergias son un grupo de padecimientos con una causa primordialmente hereditaria (miasmática), es decir, nuestros padres nos transmiten la tendencia a reaccionar exageradamente ante los factores desencadenantes de nuestra alergia. En un niño estos mecanismos son mucho más evidentes y vigorosos pues está dotado de gran energía, entusiasmo y vitalidad.

El niño traerá consigo ciertas tendencias heredadas de sus padres que se manifiestan en diferentes enfermedades agudizadas cuando se ven excitadas por condiciones climáticas, geográficas o alimentarias.

Algunas de estas agudizaciones pueden aparecer en forma de enfermedades comunes como fiebres, catarros, tos, diarreas, o algún tipo de alergia. Pero lo importante es lo que hay encadenado del otro lado de la cuerda .La respuesta individual de cada niño frente a los factores que desencadenan sus síntomas alérgicos depende principalmente de la constitución que ha heredado de sus padres, su nutrición pre-natal y sus características propias.

¿Por qué un niño desarrolla una ronquera después de beber agua helada, mientras que otros difícilmente son afectados por ella? El médico alópata atribuye todo lo inexplicable a una alergia y es con  ese nombre como lo etiqueta, pero la homeopatía sabe que la verdadera causa de esto se haya en un análisis  exhaustivo de una constitución a nivel individual. La infancia es la etapa de la vida en la que más se presentan las características de estas tendencias y constituye el período más útil para el tratamiento homeopático constitucional de las alergias, pudiendo ser este tratamiento, la diferencia entre un niño sano y un niño enfermo. Un tratamiento superficial de estas enfermedades, no solo suprime, sino que también complica posteriormente las posibilidades de una curación suave, pronta y duradera que se logra con la homeopatía.

La Homeopatía brinda la posibilidad de contrarrestar éstas tendencias hereditarias incluso antes de que las enfermedades alérgicas se hayan presentado, por eso es tan importante indagar en cada paciente sus antecedentes de manera detallada e individual, ya que para la homeopatía no existen dos individuos iguales, por esto, las alergias de un paciente y de otro podrán parecerse pero nunca serán iguales, cada persona tiene una forma diferente de sufrir su propia alergia.

Aunque se haga el diagnóstico de rinitis alérgica en varios pacientes, uno de ellos tendrá obstrucción nasal por la mañana con fluido nasal muy abundante por exponerse al calor, mientras que otros, podrán tener los ojos inflamados y muy llorosos además de presentar mucha comezón en la nariz, pero casi no tener fluido nasal, etc. Así como cada quien tiene una expresión propia e individual de su alergia, así mismo será único e individual el medicamento homeopático que necesite.

Esta individualidad con la que trabaja la Homeopatía comprende al enfermo de alergias como una triada, un todo, indivisible e integral que consta de mente, cuerpo y espíritu, por lo que el desequilibrio que se da, se manifiesta en todos estos niveles siendo indispensable considerar en estos enfermos tanto características psicológicas como físicas para elegir adecuadamente el medicamento en cada caso.

Casi todas las variedades de alergias pueden presentarse desde la infancia y la niñez y durar o no toda la vida. Es una de las afecciones más comunes en los infantes y los niños dependiendo de su constitución y de los factores a los que se vayan exponiendo a lo largo de su vida como la vacunación, alimentos como la proteína de la leche de la vaca, el pescado, las fresas, el chocolate, los cítricos, los mariscos y el huevo, la exposición del sol al frío, la exposición a sustancias químicas tóxicas, etc.

La supresión de las manifestaciones alérgicas en un niño con frecuencia generan un disturbio intenso más grave, ya que la fuerza de la enfermedad afecta otros órganos vulnerables, por eso es muy importante que la alergia sea tratada cuando sea detectada y manejada de acuerdo a la constitución de cada persona, considerando todos los aspectos hereditarios o familiares, psicológicos y reacciones físicas individuales en cada caso, tal y como lo hace la Homeopatía.

Debido a que los síntomas mentales constituyen una de  las principales herramientas de trabajo,  ES POSIBLE CURAR LAS ALERGIAS CON LOS MEDICAMENTOS HOMEOPÁTICOS, pues en la infancia estos síntomas constituyen una importante causa de la aparición de las alergias: niños maltratados, física y psicológicamente, niños celosos de los hermanitos mayores, que no han sido adecuadamente canalizados, niños de padres muy ocupados que no les prestan una atención necesaria, niños de padres separados, niños humillados, en fin, las causas que vemos en la consulta diaria son innumerables pero todas tratables con la medicina homeopática.

 

 

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