Crepúsculo de la economía mundial/nacional a la oscuridad del COVID-19

Por Efraín Navarrete

No cabe duda que esta pandemia nos está dejando una serie de aprendizajes muy significativos de revaloración, no solo en las formas de convivencia social sino también en los ambientes de la sanidad, de la economía, de la política y por ende en la manera de gobernar, que como todos sabemos ha sido sin equilibrio, cargado más bien al mercado de la economía, dejando de lado al estado y por debajo a la sociedad civil y a la naturaleza.

El modo de producción capitalista, a pesar de mantener una determinada lógica y estructura de funcionamiento sin duda sufrirá considerables cambios. Ya es insostenible tal cual lo conocemos, en esta ocasión nos reveló muchas de sus debilidades, por las cuales, en cualesquier inestabilidad como la que estamos viviendo se derrumbaría y arruinaría la humanidad en su conjunto. De hecho, el ultimo informe del Fondo Monetario Internacional sobre la estabilidad financiera mundial resalta el duro impacto debido a la pandemia por COVID-19 y advierte que una nueva intensificación podría afectar la estabilidad financiera mundial.

La contingencia sanitaria global que derivó ya en una de las mayores crisis económicas, no vista desde la gran depresión de 1929, aunadas a los grandes cambios tecnológicos, han comportado nuevos elementos que configuran una recomposición social de las clases, una creciente regularización del estado y de otras instancias políticas supraestatales y la sobredeterminacion de las corporaciones trasnacionales.

En ese contexto los nuevos planteamientos ciudadanos exigen una reingeniería del sistema caduco que tenga como prioridad el equilibrio social integral, que haga a un lado la orientación mercantilista y de poca solidaridad y que se enfoque en dar respuestas efectivas a los actuales requerimientos del país y del orbe.

Por ello es bueno continuar con las atinadas estrategias que se han echado andar desde la austeridad republicana, la disciplina fiscal, la entrega de 3 millones de créditos para las Mypymes, solo por mencionar algunas, sin embargo, en lo sucesivo se tendrá que enfrentar el problema de la informalidad del mercado laboral para acabar con la pobreza y buscar que los estados y municipios hagan lo propio para fortalezcan sus finanzas, evidentemente articulados a la estrategia federal.

Es necesario repensar el modelo económico mundial y simultáneamente rediseñar la política económica de México para que la crisis de los próximos meses no golpee tan duro a las empresas, independientemente de su tamaño. Hay que mantener la estabilidad social y salir a la luz ante la pandemia y así, reestablecer la senda crecimiento económico y la prosperidad social.

No es una tarea fácil debido a los flagelos y vicios sociales como lo es la corrupción. Debemos estar conscientes de esto. Se requieren, además de la voluntad del pueblo: instrumentos de participación ciudadana eficientes y eficaces para mejorar la gobernanza en todo sentido, para lo cual, también es indispensable contar con infraestructura sostenible económica, financiera, social y ambientalmente que impulse un crecimiento inclusivo, por lo que, valen el diagnostico, preparación y diseño de proyectos realizables en ese sentido.

Ya viene amaneciendo. Que #ATodoDar.

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