EL CENTRO DE JUSTICIA FAMILIAR ES UN MONSTRUO DEL INFIERNO – Columna PALESTRA

 

***CENTRO DE JUSTICIA FAMILIAR, MONSTRUO CREADO PARA QUITAR NIÑOS QUE TERMINAN SIENDO ADOPTADOS POR MATRIMONIOS QUE NO PUEDEN TENER HIJOS, PERO SI CAPACIDAD ECONÓMICA PARA COMPRARLOS
***LILIANA ECHEAGARAY GOZA CUANDO DESTRUYE MATRIMONIOS A LOS QUE CONDENA AL INFIERNO DESPUÉS DE TRAERLOS VUELTAS Y VUELTAS, HACIENDOLES CREER QUE PUEDEN RECUPERAR A SUS CRIATURAS, LO CUAL NUNCA PASA
***CON UNA LLAMADA ANÓNIMA LLEGAN COMO DELINCUENTES POR LOS INFANTES, ANTE LA ATÓNITA MIRADA DE SUS PADRES, QUIENES COMIENZAN A PADECER ANGUSTIA E IMPOTENCIA, FRENTE A UN PODER QUE NO ADMITE PROTESTAS NI DENUNCIAS EN LOS TRIBUNALES
***MADRES Y PADRES, SON PERJUDICADOS POR SUS PROPIOS FAMILIARES, QUIENES PRESUNTAMENTE LE REGALAN DINERO A LA MALÉFICA PROCURADORA AUXILIAR EN LA PROTECCIÓN DE NIÑOS Y ADOLESCENTES, PARA QUE LES HAGA LA VIDA IMPOSIBLE
***OTRA FORMA DE HACERNOS SENTIR QUE EN LA TIERRA SOLO TIENE VALOR LA PALABRA DEL PODEROSO QUE LA DEL HUMILDE NO VALE NI UN CACAHUATE

Desde que se crearon los sistemas, la Tierra se convirtió en un infierno para la gente humilde y un paraíso para los poderosos; todo gira en torno al interés de los pudientes, dejando para los pobres la opción de servir, de trabajar para que los ricos se den la gran vida, mientras la inmensa mayoría se gana el sustento con el sudor de la frente, recurso que apenas les alcanza para malcomer, padeciendo enfermedades, inseguridad, desempleo, alcoholismo, drogadicción, prostitución y la destrucción de la familia, cuando la pareja se desvincula, quedando los hijos a merced de una estructura oficial que al menos en Nayarit, durante la administración de Roberto Sandoval Castañeda, terminó por sustraer legalmente a cientos de menores de edad que fueron vistos como negocio luego de que parejas que no pueden tener hijos, generalmente del extranjero, se interesaron en pagar fuertes cantidades en dólares, por la adopción de los niños arrebatados a padres con desavenencias. De no ser porque un padre de familia, Hilario Rosas Moreno, denunció el caso de su hijo varón Horacio, a quien rescató en la ciudad de Tijuana, antes de que lo vendieran, este poeta de Cucharas no se hubiera dado cuenta del contrabando que desde la Fiscalía General de Justicia y el Centro de Justicia Familiar, estaban realizando; Hilario asegura que tanto Edgar Veitia como sus cómplices, Liliana del Carmen Echeagaray Robles y Carolina Sandoval, pretendían completar cincuenta mil infantes, los cuales terminarían siendo adoptados en México y otros países, previo pago de fuertes cantidades en dólares. Liliana Echeagaray, la que aun aparece como Procuradora Auxiliar en la Protección de Niños y Adolescentes, adscrita al Centro de Justicia Familiar, sigue actuando con poderes absolutos, avasallando sin piedad los derechos políticos y humanos de las parejas que por desavenencias normales, son denunciados por maltrato familiar por un vecino o un familiar cercano. No pocos afectados creen que Liliana del Carmen, conocida como Maléfica, mueve sus tentáculos en contra de madres o padres a los que les fue arrebatada la custodia de sus hijos, por un frío interés monetario. Contando con la fuerza del Estado, la Procuradora en mención, humilla y les hace ver a los atribulados paterfamilias, que ella es una funcionaria con poderes absolutos para arrebatar menores de edad a la hora que se le venga en gana, teniendo de por medio una denuncia anónima o dinero que le aportan familiares de los niños, para que les haga la vida imposible a sus padres legítimos. La denuncia que estamos haciendo, va dirigida para que sea atendida por el señor Gobernador Antonio Echevarría García y la Presidenta del DIF estatal María Luisa Aguirre; seguramente ellos no saben cómo se las gastan los funcionarios del Centro de Justicia Familiar, los que habiendo laborado bajo las órdenes del nefasto gobierno de la gente, fueron ratificados por el gobierno del Cambio, sin que haya mediado un proceso de investigación de estas personas que le están haciendo muchísimo daño a las familias de Nayarit. Nos gustaría que los funcionarios de los tres niveles de gobierno, calcen los zapatos de los padres y las madres de familia que tienen años rogándole a Dios que los ayude a recuperar la custodia de sus hijos, la que les fue arrebatada por Liliana Echeagaray, una mujer que presume poseer poderes absolutos sobre la familia, a la que da y quita como si fuera un Dios. El hecho de que Liliana Echeagaray esté por encima del propio Gobernador, es la herencia dejada por el Diablo Edgar Veitia, quien a pesar de estar preso en una cárcel de máxima seguridad de Estados Unidos, continúa moviendo los hilos del Centro de Justicia Familiar, donde Liliana Echeagaray impone la ley de Herodes y la de Jonás, en contra del núcleo fundamental de un país al que cuando no le llueve le llovizna; urgente investigar que hacen a diario los encargados de unificar a la familia; estoy seguro que saldrá mal parada la tenebrosa Liliana Echeagaray…PALESTRAZO: ya dijo la Organización Mundial de la Salud, OMS: fumigar calles y plazas provoca daños al entorno ecológico y a los seres humanos; habría que preguntarle al presidente municipal de Tepic si fue su iniciativa fumigar y clausurar las dos plazas grandes que tiene nuestra capital; o les pidió consejo al secretario de movilidad estatal Luis Taguagua y al titular de protección civil César Guzmán, los cuales compraron toneladas de cintas amarillas para prohibir el acceso, las cuales piensan aprovecharlas dentro de los hogares, para clausurar el uso de sillas y mesas; la gran inteligencia del sin par, está logrando que la gente se acuerde las 24 horas de la madre del Gobernador; por Dios, ella qué culpa tiene.

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