Opinión de Octavio Camelo – RIESGOSO HACERLE EL JUEGO A LA DERECHA GOLPISTA

En días pasados me enteré por medio de las redes sociales de un pronunciamiento del actual dirigente interino del partido hecho gobierno MORENA.

Independientemente de las “buenas intenciones” de querer tener una información real de la desigualdad económica y de la concentración de la riqueza, el planteamiento central fue convertir al INEGI en la SS hitleriana para que por sus pistolas pudiera entrar a la intimidad económica de las familias y mediante una fiscalización técnica determinar la cuantía de riqueza y el grado de concentración de la misma. Sin embargo, la atribución no se circunscribía solamente a las cuestiones económicas, pues por extensión se involucraba a asuntos políticos y, desde luego, a las cuestiones del narcotráfico. Afortunadamente el dirigente político del Senado de la República que también es de MORANA, salió a la defensa de las escasas libertades que nos ha dejado el covid-19, diciendo que respetaría tales libertades y que actuaría con responsabilidad y prudencia. Y más afortunados fuimos cuando el propio Presidente de la República en su audiencia matutina con los periodistas, se pronunció por mantener nuestras escasas libertades y por actuar con mesura y sensatez.

No faltaron voces que dijeran que se trataba de un distractor para encubrir el incremento de la violencia en estos días de la “pandemia” del coronavirus. Otros argumentaron que se trataba de distraer la atención de la ineficacia de las autoridades sanitarias para someter al contagio del covid-19. Más no obstante tales pronunciamientos, la realidad es que desde hace algún tiempo atrás, existe la intención de la derecha de darle un “Golpe de Estado Suave o Blando” al Presidente López Obrador. Esta derecha golpista ha sido tan inculta e ingenua que no ha percibido que Don Andrés no nos lleva al socialismo, antes bien, nos lleva al capitalismo global, a ese capitalismo de los capitales transnacionales, que piden se disminuya el gasto gubernamental para que abonen, cuando no, que paguen la deuda pública contraída con anterioridad por los gobiernos panistas y priistas. El ir contra la corrupción hecha gobierno y aumentar el gasto social en sus variados programas y proyectos, fue una medida inteligente para dar salida al descontento popular por los escandalosos gastos superfluos hechos por la clase política y por los burócratas políticos devenidos a funcionarios públicos. Las ayudas de AMLO a los ancianos, a los estudiantes, a las mujeres, a los agroproductores, etc., y las inversiones públicas en las entidades del sur-este del país, han sido las adecuadas para dar salida a esa presión social que, cual olla apresto, amenazaba con explotar.

Empero, el pronunciamiento del dirigente interino de MORENA respecto a lo que pudiera ser INEGI, no dejó de ser una coquetería a la derecha golpista que entre otras cosas, está esperando el año 2021 para según ellos, hacer que pierda el Presidente López Obrador su “revocación de mandato”. Sus perversas intenciones se manifiestan a cada momento en los lugares menos esperados, como ocurrió con aparentemente uno de los socios de Soriana que públicamente hizo un llamado al Golpe de Estado. Su querer no es el querer de los mexicanos y menos en estos momentos de incertidumbre mundial. En fin.

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