LA ESCUELA ESTÁ CREANDO HUMANOS CON RETRASOS MENTALES

Investigaciones mexicanas y latinoamericanas han comprobado que conforme el niño, sujeto cognoscente, ingresa a la escuela y avanza de grado y nivel, desde el pre-escolar, pasando por la primaria y secundaria hasta el bachillerato, va perdiendo habilidades del pensamiento, propiedades del pensamiento, atributos del pensar.

Pareciera ilógico, pero objetivamente es la realidad.

No únicamente se pierde la creatividad que desde la educación inicial se manifiesta, sino el pensamiento secuencial, el pensamiento lógico, el pensamiento argumentativo, etc.

Se van perdiendo las estructuras del pensar con el paso de grado y de nivel educativo. Y esto es fácil de comprobar. Basta con comparar los resultados de cierta actividad dada a los niños, a los adolescentes y a los jóvenes de la primaria, secundaria y preparatoria para corroborar la pérdida de atributos del pensar. O si se prefiere, diseñar una actividad que involucre formas de pensar de la primaria y dárselas a los de la preparatoria para ver las dificultades que se tienen al resolverla.

Esta última situación la aplicamos en la primera década del siglo XXI a los alumnos de primer ingreso al nivel licenciatura en la Universidad Autónoma de Nayarit, en una investigación sobre la detección de problemas Lectomatemáticos.

El otro asunto de importancia es saber por qué está sucediendo tal situación con los alumnos de educación básica. En este sentido tiene mucho que ver el paradigma educativo, pero de manera inmediata el currículo de la escuela. Dependiendo del objetivo educativo se instrumenta todo lo demás. Y el problema está aquí, precisamente en considerar que el objetivo educativo fundamental es la transmisión de información o de conocimientos. Tal objetivo puede ser el resultado de considerar al cerebro equivalente a una computadora para explicarse su funcionamiento; de ahí los términos de input, memoria de trabajo, memoria de largo plazo, etc.; con esa lógica computacional es perfectamente comprensible que el objetivo de la educación sea la transmisión de información, de conocimiento; si los dispositivos computacionales la hacen, porque la escuela no la va a hacer. Pero este es precisamente el problema; el mundo de la información está guardada fuera del cerebro en ciertos dispositivos para ser usada cuando sea requerida.

Si la información, si el conocimiento ya está almacenado fuera del cerebro, entonces el objetivo educativo no debe ser “transmisión de conocimiento”; además, el cerebro no tiene tanta capacidad de almacenamiento; por lógica, si la escuela está hecha para humanos entonces su objetivo debe ser desarrollar las potencialidades de los humanos y en especial, desarrollar los atributos del pensar que es lo que nos diferencia fundamentalmente del resto de los animales. Y en tal sentido de manera transversal debieran desarrollarse en todas las asignaturas de todos los grados de todos los niveles dichos atributos, esto es, razonar, desarrollar el pensamiento secuencial, captar la idea o el mensaje de las lecturas, desarrollar el pensamiento argumentativo en las interrelaciones con el otro, etc.

En fin.

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