EL PRAGMATISMO CONTRA EL MISTICISMO EN MORENA

El partido MORENA está atravesando por una difícil etapa de “confirmación” ideológica y política. Como partido, surge de un movimiento que construyó Andrés Manuel López Obrador durante más de una década de lucha política-electoral. Y como movimiento, MORENA es el resultado del recorrido del “Líder” por todo el territorio nacional en su visita a todos los municipios del país. La construcción del movimiento se hizo sobre la base de una mística, sobre la plataforma de una espiritualidad moralizadora de la vida política, económica, social y pública de México. Empero, el gran movimiento de masas requería del instrumento político-electoral para participar en la contienda electoral para conquistar los Poderes de la Nación. Para esa necesidad, crearon al partido. Sin embargo, parece que no se disocian “movimiento” y “partido”. Algunos militantes erróneamente creen que MORENA como partido es lo mismo que MORENA como movimiento. Y que de manera mecánica la muchedumbre apoyaría al partido en sus propuestas político-electorales. Pero tan no es así, que en las pasadas contiendas electorales para gobernador en ciertas entidades federativas el partido MORENA perdió. Tal situación seguramente llevó al “Líder” a tomar algunas decisiones y a replantear algunas situaciones. Y en estas circunstancias surge el “pragmatismo” como método para la elección de dirigentes y de candidatos a los encargos del Poder Público que se renuevan en 2021 a nivel federal y a nivel estatal en algunas entidades de la federación.
Por otro lado están quienes con una extraordinaria miopía política y ausencia de compromiso con la 4T, esto es, con el proyecto del “Líder” que denominó “La Cuarta Transformación”, se enfrentan al partido MORENA para sacar adelante sus legítimas aspiraciones políticas, aunque desde el punto de vista pragmático no representan ninguna posibilidad de éxito electoral. Para el proceso del 2021 se ocupa capacidad, honestidad, empatía social y sobre todo, tener autoridad moral, y, simpatizantes.
El Presidente López Obrador ha sido claro y específico. Se trata de preservar la mayoría calificada en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. Para tal propósito se requieren candidatos a diputados federales que garanticen un triunfo electoral, pero además, que tengan empatía con el proyecto presidencial de la 4T y sean portadores del espíritu moralizador y moralizante de la vida política, económica, social y pública, pero sobre todo, que no sea un traidorcete que una vez en el puesto público, reniegue y se enliste con la derecha golpista.
Queda claro que no habrá apoyo mecánico de los ciudadanos al partido MORENA en el proceso electoral. Como partido tiene que convencer al electorado y enfrentarse a la campaña de la derecha golpista contra el Presidente López Obrador. Para eso se ocupan candidatos con “autoridad moral” y empáticos socialmente. Por eso, este proceso electoral será diferente a los usuales. En fin.

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